Como escribir letras de canciones salto sin red 11

Tren a Buenos Aires 2am

Día 11: escritura libre 15’

Seguimos con el Desafío de The 30-Day Lyric Writing Challenge de Ed Bell

Este desafío es similar al del día 4, en el que la consigna era escribir libremente a partir de una situación real de la vida cotidiana,  pero esta vez la propuesta es escribir sobre una situación imaginada.

La escritura libre es un buen recurso para romper el hielo ante la hoja en blanco, generar ideas como para una letra de canción o cualquier otro tipo de texto, aprender a liberar sin juzgar lo que sale.

Imagina una situación específica en la que conoces a alguien que te gusta. Puede ser una cita, una entrevista de trabajo, un artista o alguien que admiras, o te toca estar sentado junto a alguien interesante en el tren o colectivo.

Escribí sobre esto 15 minutos sin parar ni editar.


Ahí voy con mi escritura fantasiosa!

Subí al tren de las 2am que va a Buenos Aires. Había muy pocos pasajeros, me senté en mitad del vagón junto a la ventanilla, me saque las sandalias y me puse a leer «La llave Marylin» de Laura Yasan, uno de mis últimos hallazgos. El tren arrancó, a los pocos minutos paso el guarda, pidió los boletos como siempre. Seguí leyendo un poco más, y creo que me quede dormida un rato largo porque ya estábamos en Chascomus, cuando miro hacia el asiento de al lado y percibo la presencia de un hombre. Llevaba boina y una pipa sin encender. Le veía cara conocida pero no sabía muy bien quien era. Me recorrió un escalofrío por la espalda, sentía una especie rara de emoción, como si aquel  hombre fuera alguien muy querido para mí.

Me vinieron recuerdos muy incomodos, hubiera salido corriendo de ahí, pero no podía, algo me retenía en aquel asiento de tren. Había algo de Neruda en la expresión de su mirada, aunque más flaco y deteriorado. Amo su libro de odas elementales, un atún en el mercado, la oda a la cebolla. Recientemente me había llegado un artículo que hablaba sobre cambiar el nombre al aeropuerto internacional de Santiago de Chile, se titulaba “El lado oscuro de Pablo Neruda”. Era increíble, estar sentada al lado de uno de mis poetas preferidos. No podía ser, el estaba muerto. Y de nuevo esos escalofríos, las ganas de huir. Neruda, quiero correr y no puedo, la poesía, el lado oscuro, más recuerdos borrados…


Nos vemos en el desafío del Día 12!